Los nuevos paradigmas para el sector de la
hospitalidad después del COVID-19
Consideremos que los
cambios en muchas áreas de lo que teníamos como “cotidiano” o “normalizado”
serán inevitables. El sector de la hospitalidad (HORECAS) Hoteles, Restaurantes,
Cafeterías, representa en México la columna vertebral de los Servicios
Turísticos de entretenimiento y
socialización y por ello, es que se muestran cambios en los paradigmas que se
venían operando.
Este evento
catastrófico impredecible, tiene implicaciones antes, durante y después, en las
que existe un gran sesgo de riesgo, pues no hay experiencia anterior reciente
que sirva de referencia y hace que el impacto sea complejo y globalizado. En este aporte mi
propósito es compartir algunas ideas concretas sobre las cuales considero que
debemos de reflexionar y crear estrategias tanto para regresar a la operación
como para visualizar el crecimiento de nuestros negocios.
El primer impacto de
esta crisis sanitaria, fue un golpe directo. Nuestro principal proveedor nos
fue retirado de un solo tiro: EL CLIENTE. El sector de la hospitalidad en
esencia requiere del trato entre personas, cordialidad, servicio, atención; y son algunos atributos que permiten que haya
ocupación en un hotel, aforo en un restaurante, personas conectándose mediante
una taza de café, sólo por señalar
algunos.
Se preguntarán por
qué el cliente como un proveedor, la respuesta está en que su participación en
la cadena de formación de valor es vital, pues del CLIENTE proviene el recurso
que da para pagar la nómina, el pago de servicios, los inventarios y las
utilidades.
Y
probablemente uno de las primeras reflexiones sea preguntarnos, ¿En qué lugar
estaba teniendo a mi cliente y que tanto he trabajado en su fidelidad y
vinculación?. Romper este vínculo de numerario con el CLIENTE o dicho de otra
manera reconocer que nuestra visión de negocio estaba más metida en la caja,
dejó a la deriva nuestro vínculo con él.
En
el momento que el cliente no podía estar en nuestro establecimiento, entramos
en shock pues no teníamos un plan B. En algunos casos antes de que esto
ocurriera y bajo mi experiencia usamos el Delivery como opción y a algunos les
funcionó y a otros no. Algunos puntos de venta estaban ligados a escuelas,
oficinas, centros de consumo que en general no representaban a la población
nativa de la zona donde se ubica nuestro negocio que en potencia son los
clientes más fidelizables.
Aquí
nuestro primer reto, analizar quiénes y cómo te compraron tus clientes durante
el distanciamiento social, no importa lo doloroso o bendecido del resultado, lo
importante es saberlo e identificarlo, pues habrá que sacar la cabeza de la
caja y replantear que nuestro negocio no debe responder a ¿qué es lo que quiere
el cliente? Considero que el replanteamiento
en la formación de valor de nuestros productos debe ser una respuesta dinámica
del ¿Por qué mi cliente quiere un café? Debemos volver al cliente no pensando en lo
que quiere, hay tanta oferta que cualquiera puede darle un café, volvamos con
un vínculo que puede fortalecerse y es sabiendo por qué lo quiere, para después
en el cómo, usemos nuestra experiencia y
creatividad con los actos para generar una emoción. Esto será un
reproductor de beneficios no sólo con su presencia en el establecimiento o mediante otras estrategias,
lo importante será que en todas ellas
vendamos más el servicio ( el por qué) y
dejemos de competir por el producto ( el qué). Ciertamente aprenderemos mucho
de la manera en que nos percibe el cliente, tanto en el establecimiento como
cuando nos requiera y no pueda estar con nosotros. Enfoquemos nuestro cliente deseado.
Segundo
aspecto, tendremos que replantear nuestro negocio. Preguntarnos como llegan los
ingresos. Muchos de nosotros en nuestros negocios no tenemos claro cuánto
vendes y en que se gasta y lo dejamos como
un asunto para el contador. Pero vayamos a la parte de los ingresos e
indaguemos de dónde proviene lo más jugoso del tiket de venta diario y mensual,
se hace en efectivo?, es a crédito?. ¿Son ventas por Delivery o en mostrador?, ¿proviene
de otros productos no ligados directamente a nuestra actividad?. En suma
debemos cuantificar y cualificar la generación de valor en nuestra formación de
recursos para poder regresar con mejores opciones al cliente modernizando nuestro concepto. Replantear la visión del
negocio considerando nuevas formas de vinculación con nuestro cliente y
proponer la oferta de otros servicios o productos que te permitan generar
ingresos alternativos. El llamado pues es a ser –disruptivos-.
Durante
la contingencia hemos visto en función modelos como compras a futuro, donadoras
o apartados. Seriamente nunca he creído en las ofertas o promociones, pues
fomentan mercados rojos; en nuestra actividad debemos promover los mercados
azules y con este tipo de mecanismos que generen mayor vinculación y fidelidad
con el cliente y así tendremos mejores opciones para generar recursos que a
futuro no castiguen las utilidades. Ahí un aspecto importante: Considerar todas las
nuevas tecnologías a nuestro alcance.
En
este replanteamiento de nuestros negocios quizá tengamos que hacer cosas que
nunca habíamos hecho o que desdeñábamos por ser inverosímiles, analicemos y
planteemos estructuras de raciocinio donde estemos preparados para afrontar el
Máximo Riesgo Posible a nuestro favor.
Tercer
aspecto. Con toda razón muchos dirán que pasaremos esto y viene la crisis
económica. Aquí el siguiente reto. Conocer hasta las tripas nuestro negocio. Y
esto implica que aparte de saber cuánto ingresas deberemos saber en que
gastamos y cómo lo gastamos. Algunos nos hemos llevado cada sorpresa que a
veces son dignas de enmarcarlas. En este proceso que estamos viviendo
reorganizaste tus flujos de efectivo? Supiste cuál es tu punto de equilibrio?
Hiciste una proyección de tus flujos de efectivo para establecer tus
posibilidades de subsistencia en los mínimos posibles? Si la respuesta es no,
deviene la siguiente pregunta ¿entonces como lograras evitar la muerte de tu
negocio sino conoces el mal?
Lo
que viene es un cambio importante en la estructura financiera de cualquier
empresa, incluso de nuestras finanzas personales. Un sensible cambio en como
concebir monetariamente los gastos, los
costos las utilidades. Eso hace necesario que nos internemos a los procesos y
mecanismos de control y gestión.
Muchos
somos microempresarios que entramos al mundo del café y del emprendimiento de
una manera “sui generis”, algunos ni
expertos en finanzas o contabilidad, a otros eso es complejo. Una de las
máximas para crear y desarrollar un Plan de Negocios es que debe existir una
efectiva Gestión del Negocio. En ello está implícito un conocimiento real de lo
que se tiene, lo que se puede y se debe hacer para que logres el objetivo de tu
negocio.
Déjame
decirte que el 85% de los propietarios y dueños de restaurantes y cafeterías no
tienen una visión clara del futuro que quieren para sí mismos y para su
negocio. Ciertamente otros muchos que si
la tenían la han abandonado debido al desaliento, al desanimo o a cualquier
forma de fracaso temporal o frustración.
Ante
esto hay tres cosas que pueden presentarse.
a.
Esperar lo peor y lamentarse
b.
Esperar la Ayuda Gubernamental
c.
Ponerte en Acción
Esta
Crisis Dual nos ha transitado por la
Negación, de ahí al Enojo y a la Depresión; debemos aceptar que ya está aquí y
tenemos que empezar a aprender como trascenderla, para eso necesitamos un Mapa
y una Guía que forme un camino y por
ello es necesario tener un conocimiento profundo de tu negocio. Quizá podamos
decir que no tenemos tiempo, más sin embargo estoy cierto que es lo que sobra.
Debemos
localizar y saber el tipo de herida, su impacto en otros niveles del negocio,
su profundidad y sus consecuencias. Detener las hemorragias con un objetivo el
cual es; poder volver a abrir o regresar
fortalecido y con una nueva visión. Finalmente deberemos pensar en
Inyectarle nuevas acciones mediante nuevos conceptos y estrategias. En
síntesis debemos buscar Sobrevivir, Estabilizar y Generar.
Soy
un hijo de las Crisis de este país desde 1975. Entre 1982 y 1985 se hizo famosa
una frase que se leía así. “ Una Crisis
crea Oportunidades” y muchos la usaron tanto que se volvió un lugar común. En estos párrafos espero transmitirte que el miedo a una crisis se pierde cuando
conoces què tienes para sobrevivir, crecer y trascender – ahí está la
oportunidad- .
Cuarto
aspecto. La organización, los procesos, los controles. Habrá cambios en la
manera de hacer las cosas que antes practicábamos de manera rutinaria. La
integración a la operación será paulatina y habrá que considerar que no todos
nuestros empleados, ni todos nuestros proveedoras entraran de nuevo a escena
como si nada hubiera pasado.
De
entrada espera un requisito para certificar tu negocio en Higiene COVID, de tal
suerte que desde la recepción, manejo, transformación y entrega, cumplamos con
medidas que protejan la salud de nuestros clientes. Esta certificación ya la
están aplicando en Italia y España.
Será
tanto como una estrella Michelín pues harás que el cliente se sienta seguro de
que lo que preparas contiene no sólo calidad sino un alto grado de higiene. Entonces
deberás crear y actualizar tus manuales de operación, generar controles en tus
procesos.
Quizá
en un principio puedas tener 2 personas en atención a mesas, quienes tendrán
que ser multifuncionales. Tu menú probablemente deberá reestructurarse para
ofrecer solo cierto tipo de alimentos y bebidas mientras que sube tu clientela
que seguramente estará limitada. Este aspecto es muy operativo y necesariamente
deberemos conceptualizarlo y materializarlo.
Este
aspecto requiere mucho más líneas pero es motivo de un tratamiento más
específico y técnico. Pero dejo la idea que debes de considerar para trabajar
en ello. Pues la concepción de nuestros negocios como empresa va a requerir más
especialización en diferentes àreas.
Quinto
y último aspecto. La comunicación. Durante este evento y posterior a él debemos
privilegiar la comunicación con nuestros clientes, empleados y proveedores.
Debemos saber transmitir que nuestro problema puede y es la solución al
problema de otro. Transmitir nuestra confianza porque sabemos que queremos para
nuestros clientes y para nuestro equipo de trabajo y como va a lograrse.
Generar un fuerte liderazgo creando, confianza, seguridad y protección.
Compartiendo la visión hacia el futuro. Escuchar y negociar con tus proveedores.
Compartir las prioridades. Usar todos los medios posibles y la tecnología para
imprimir la presencia de tu negocio. En suma abandona la idea de dirigir y
controlar por la de gestionar tu liderazgo
Nadie
estábamos preparados para esta catástrofe, para perder Clientes, para que el
mercado se paralizara, es entonces que no debemos quedarnos parados, sin hacer
nada, rediseñemos la realidad y redefinamos la generación de valor en nuestros
negocios para lograr que nuestros clientes encuentren en nuestro trabajo
beneficios emocionales y sientan que estamos asumiendo el riesgo en la
transformación, alejándonos del convencionalismo y de lo que todos hacen; y
transmitirle que es él : El cliente con
el queremos trabajar